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AMAYA ORTEGA PAJARES7453-2

Fotografía: Amaya Ortega

 

21 … Este nuestro siglo.

TARA… Deidad femenina del Budismo, su significado es “Estrella” según figura en los diccionarios de sánscrito y pali. Según el Pali Text Society Dictionary es el equivalente del latín Astrum.  Su raíz, tri, significa “hacer atravesar” de ahí su interpretación más popular en el Budismo, “aquella que hace atravesar”, “aquella que salva”.

TARA… Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: Defecto o mancha que disminuye el valor de algo o de alguien.

De la Diosa Tara se dice que tiene 21 formas o manifestaciones.

Desde lo creativo femenino a principios del siglo XXI, en este blog escribo sobre nuestras taras, las que brillan y de las que nos avergonzamos, de nuestra capacidad para rompernos y rehacernos, de caernos y levantarnos, de las luces y sombras de lo humano, de lo divino en todos nosotros, del esplendor de la realidad a cada instante.

Me gusta hablar aquí, como Benedetti, de “El amor, las mujeres y la vida” y también, como Schopenhauer, de “El amor, las mujeres y la muerte”, un libro que  mi abuelo poeta y periodista me regaló cuando yo era adolescente, y que en aquel entonces me indigó terriblemente hasta que vino Benedetti a rescatarme. Así que uniendo a ambos, me gusta escribir aquí sobre el amor, las mujeres, los hombres, la vida y la muerte.

Por tanto en este blog encontrarás artículos sobre la maternidad y la paternidad, reflexiones sobre Dios y los Dioses, danzas entre la fe y la ciencia, el cerebro humano y la conciencia; exploraciones sobre la Tierra y el Universo, canciones, poesía y filosofía. Indagando en lo cotidiano de este pequeño gran ser humano.

Escribo fundamentalmente para vislumbrar nuestra esencia, escribo para ver, escribo para mostrar.

En este momento de la historia estamos rompiendo estructuras que ya no sostienen ni acompañan nuestra evolución como seres humanos. Y preparándonos para algo nuevo sin tener un mapa. Y en el proceso, todo estalla, lo mejor y lo peor.

La creación de un mundo mejor pasa por liderar en el propio corazón, encontrando la unidad dentro de uno mismo. Un liderazgo femenino y un liderazgo masculino con conciencia y empatía. Un equilibrio de fuerzas. Una reconciliación.

Exploraremos aquí nuestro ser inmaculado y nuestras manchas; lo que revelamos y lo que escondemos, la apariencia y lo real.

Se irá mostrando la lucha de las mujeres por ser visibles, reconocidas, amadas y respetadas; el camino de los hombres por renacer bajo una nueva luz, estableciéndose en lo mejor de sí mismos, sin privilegios creados por otros hombres hace demasiados siglos, a costa de la desigualdad y el menosprecio de las mujeres, y de la violencia sobre ellos mismos, y que son asumidos en lo cotidiano por tod@s nosotr@s.

Hablaremos de nuestra autoestima o falta de ella, de nuestra maternidad o falta de ella; de nuestra búsqueda de libertad, verdad y plenitud, del anhelado reencuentro de igual a igual, de lo femenino y lo masculino en nuestras almas y en el mundo.

En estos tiempos, la mujer ilumina la oscuridad con su fuego salvaje.