En suma, La Renta

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Un relato de Sergio Fernández Santacana

 

Hace muchos muchos años, La Renta.

Un momento de tensión familiar.

 

En el exterior la primavera se adueñaba de los vertederos y los llenaba de flores que nadie había plantado.

La vida se abría camino en la calle .

Parecía el momento de florecer y expandirse.

Mientras , en casa, crecía otra planta.

Y de ella salía una flor turbia que envolvía el hogar y la convivencia con los colores de la responsabilidad, el agobio y la mala hostia

Era La Renta.

Mi padre, que siempre ha trabajado en banca, llenaba la casa con papelitos donde apretujaba a lápiz números, restas, multiplicaciones, divisiones y sumas. Una suma, en suma, caótica.

Una suma de inseguridades y de miedos. Sumas repasadas de posibles errores. Sumas de errores del pasado cercano. Confesiones por hacer.

Para mi padre, que nunca ha sido creyente,  seguramente éste era el momento más equivalente a la confesión que experimentaba a lo largo del año .

En cada epígrafe, un posible pecado oculto, un examen de conciencia.

Epígrafe 303, te alabamos Señor. Epigrafe 808, te pagamos Señor.

Como si se tratara de una confesión hacia el Estado.

Una, dos, tres veces, la misma suma. Y a repetir. Un apartado tras otro.

Como un mantra, como las cuentas –las cuentas- de un rosario.

Como si equivocarte te fuera a condenar al puto infierno. O a la vergüenza pública.

Y un extraño alivio en el pagar, como si eso le fuera a eximir de las iras de la tribu.

Como si tuviese que conjurar su relativa fortuna, la habilidad de escapar de la miseria de la posguerra,  a través del sacrificio de unas monedas.

Que como monedas vírgenes, sin gastar, se entregaban por supuesto en los primeros días de plazo

…creo que alguna vez soñé con que un espíritu soplaba todos esos papeles y se los llevaba, volando, hacia el Cruce, ese gran vórtice donde las cosas de los adultos y los asuntos médicos sucedían…

 

Muchos muchos años mas tarde

 

Mi padre escuchó que La Renta se puede hacer por Internet.

Que existía algo así como un borrador. Que sería algo parecido a lo que La Divinidad, o El Cosmos, saben de ti.

Así que ahora, una vez al año, viene a mi casa y encabronándose como siempre -en una suerte de homenaje a los días pasados y ya casi ni recordados-  sigue mirando papeles del borrador, que ya no logra integrar en un todo coherente.

Y yo, que siempre he huido de los números como de la peste, y que en realidad no tengo más allá de una muy difusa idea de lo que estoy haciendo, me giro muy serio y le pido su aprobación con un “¿entonces, validamos los datos y presentamos la declaración”?

Y él, en un acto de algo que no puedo nombrar con otra palabra que no sea “fe” contesta -también serio- “validamos”

Y aunque he de reconocer que en momentos anteriores del proceso he tenido que esforzarme mucho para que no sea a mi a quien invada por momentos la mala hostia…

…antes de girarme hacia la pantalla me doy cuenta de que en realidad estamos compartiendo una actividad y pasándonoslo bien.

Ya no es una confesión o una cosa taaan taaan seria de adultos. Ahora hemos más o menos relativizado y es casi un juego. Como alguno de los que teníamos, hace ya tanto –o no-, cuando yo era niño.

Y justo antes de darle al botón “enviar” me cruza la mente por un momento la idea de que tal vez ahí esté resumida la cadena de lo masculino.

Jugártela dando tu palabra.

Y esa es ahora mi relación con el programa PADRE

Que ahora por cierto igual ya no se llama así

Igual habría que llamarle papá

Y decirle: “gracias, papá, te quiero.”

 

 

Canción de hoy:

“Song for my father” Horace Silver

Joya…..

 

 

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Paloma presente

PalomaOrquideaRosa

Tierra abrázame
Abrázame con tu luz
Escucha mis pasos caminar
Mi alma respirar en tus brazos

Tierra abrázame
Abrázame con tu piel
Escucha mi cuerpo acelerar
Corriendo hasta la cima por tener tu querer

(“Palomas blancas” de Natalia Lafourcade)

(puedes escuchar las canciones, los podcast y navegar por las bios pinchando en los enlaces en dorado)

Querida Paloma,

Hace un mes conocí una canción de Violeta ParraPaloma Ausente, blanca paloma, rosa naciente… La cantamos en el taller de voz hasta memorizarla, la canción me emocionó profundamente, me conectó con el miedo y la tristeza por la muerte de un ser querido (“que no descienda herida mi palomita, la que viene fundida a los elementos) …  y nunca imaginé que me ibas a llevar a ella hoy de nuevo.

1.11 de la madrugada ahora. Hace unas horas que se extinguió tu vida en tu cuerpo y aun no lo creo. Este post es para ti.

Por fin corre algo de brisa, te has marchado en un día abrasador del mes de junio con tus alas quemadas por fuera. Mañana tu cuerpo se hará cenizas. Tu cuerpo joven, tu cuerpo bello. Tu cuerpo alegre, vibrante y  llenísimo de vida.

Yo no soy la parte devastada. No soy tus tres hijos pequeños, no soy tu increíble marido, no soy tus padres, no soy  tu familia, no soy tus amigos íntimos. He tenido la suerte de ser tu profesora de yoga.

He pasado el día impactada pensando en ti, en tus hijos, en tu marido, he encendido una vela a tu alma y te he honrado en mi esterilla al llegar a casa esta noche, mientras escuchaba un podcast de Radio 3, Dolce Italia, que hacía dulce mi forma de velarte.

Saber y sentir que tu alma estará siempre presente queda en el borde de un abismo.

Tu persona impregnada de la blancura de tu alma hacía honor a tu nombre. A la más blanca paloma que simboliza la paz y la pureza del espíritu.

Recuerdo que después de casi un año de venir a mis clases de yoga todos los miércoles por la mañana, un día, al finalizar la clase, nos quedamos charlando. Fue un encuentro memorable para mí, fue conocerte. Me contaste, casi sin darle importancia, que tenías cáncer de pulmón. Te miré con inmenso asombro porque ante mí veía a una chica que era la encarnación de la salud, de la agilidad,  con una maravillosa práctica de yoga, además de ser una persona impecable, responsable, exquisita, ejemplar.

Me contaste que llevabas ya bastante tiempo con la enfermedad, y que todo el tiempo que habías venido a clase estabas en tratamiento de quimioterapia, un tipo de quimioterapia especial que era constante. Y que te permitía asistir a clase y realizar la práctica, que era muy intensa, como la yoguini más sana del planeta.

Me contaste que en el hospital estaban investigando y que estaban impresionados con tu caso, porque con tu tipo de cáncer, según añadiste, deberías haberte muerto ya.

Me contaste que cuando te diagnosticaron,  leíste el libro de Odile Fernández , médico de familia y madre que superó un cáncer de ovario, gracias a los tratamientos junto con un cambio en su alimentación y en su forma de vida. Y así hiciste: dejaste de trabajar, paraste el ritmo, te dedicaste a tus hijos, les sacaste de todas las extra escolares y os dedicasteis a pasar las tardes juntos, tranquilos, sin deberes. Cambiaste la alimentación de toda tu familia. Pudiste hacer todo esto con el apoyo incondicional de tu pareja.

Me fascinó tu historia, tu actitud. Y di por hecho que ya estabas curada. Aunque tú no lo dabas, pero tenías toda la fe en curarte definitivamente. Un día me dijiste que querías escribir un libro porque sentías que con tu experiencia podías ayudar a otras personas que estaban pasando lo mismo que tú.

Seguiste viniendo a yoga y te trajiste a tu marido, a tus amigos y vecinos con sus parejas y os apuntasteis todos al horario de los viernes por la tarde para poder coincidir y luego cenar juntos. Porque el yoga te hacía muy feliz.

Amo la vida y entiendo que la muerte es parte de esta vida. Y es en estos momentos que me da miedo, se me hace demasiado grande. Amarla tal y como es. Amar la vida incondicionalmente supone amar también la muerte, la pérdida y el dolor. Y aceptar que no tiene nada que ver con nuestra lógica ni con lo que pensamos. Las palabras aquí no alcanzan.  Las palabras de siempre, la filosofía, la metafísica, la religión se me caen por el abismo.

Sólo puedo constatar que ahora estoy viva y soy dichosa, y esta noche es dulce y amarga y perpleja. Una noche conmigo, en mi soledad, velándote con mi música y mi sentimiento. Mi hijo está con su padre esta semana y ahora debe dormir plácidamente, y no hay hora en la que no piense en él y le huela y sienta su cuerpecito y escuche su vocecita. Coexisten la felicidad y la ausencia, el agradecimiento y el vértigo ante el misterio de la vida. Mi corazón lleno de miedo y de amor. Y la vida humana es todo esto y tanto más. Hace poco que la vivo con el mayor de los aprecios sabiendo que conlleva el mayor de los desgarros. Aprendiendo a vivir sabiamente, sabiendo que supone aprender a trascender la muerte. Que es abrir el corazón, hacerlo infinito para que pueda tragar toda la magnificencia de la vida.

Aunque no querías irte de esta tierra, blanca Paloma, te has ido rodeada del infinito amor de tu gente.

Mañana iré a tu misa. Siempre estarás presente.

El sábado cantaré para ti una canción que se llama “Quédate”, pero ya es tarde.

Esta noche te ofrezco esta canción, “Palomas blancas”.

Te llevo en mi corazón.

 

Kairós en Lavapiés

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En un tejado del barrio madrileño de Lavapiés hay una teja secreta. Si camino como un gato puedo llegar hasta ella. Tengo que estar atenta para reconocerla, se trata sólo de escuchar, porque al pisarla, produce un crujidito de teja que suena distinto. En ese momento debo pararme y, manteniendo el equilibrio, levantarla con cuidado. Y sucede algo extraordinario: debajo no hay cemento ni cal ni ladrillo. Hay un hueco a través del cual se ve el cielo con sus nubes pasando.

Audio post, duración 13 minutos:

La teja por haberla encontrado me deja entrar, entonces puedo hacerme pequeñita y deslizarme a través. Hay infinitas entradas a Wonderland.

Atravesando el cielo de la teja, en un segundo, aterrizo en un ático desordenado, colorido y poblado de mil cosas, bordeado por una larga y estrecha terraza botánica en forma de L que recorro sorteando troncos de Brasil, cactus y enredaderas, toldos, banderines, farolillos, sillas y eventualmente chocando contra sus techos abuhardillados.

Algunos fines de semana, cuando mi hijo está con su padre, me autoinvito al ático de Lavapiés con previo aviso por la teja-cielo, con la misma alegría con la que otras personas se hacen una escapada rural.

Para mí es un lugar donde me libero de Kronos (el tiempo cronológico o secuencial, el tiempo cuantitativo) que habitualmente me atenaza y entro en el reinado de Kairós (el tiempo de Dios, el momento indeterminado donde las cosas especiales suceden, el tiempo cualitativo). Es como otra dimensión de la misma vida, donde se experimenta la magia, la dulzura, la luz y la transparencia.

Los relojes siguen funcionando debido a su mecánica y su digitalidad, hay una vida real con wifi y dispositivos funcionando a toda velocidad, el sol y la luna obedecen su curso habitual, la luz y el clima siguen desplegando sus cambios, a veces hay tormentas, sopla la brisa o quema el sol. Todo parece “normal”.

Abajo, en la calle, se escuchan las voces de la gente en las terrazas de los restaurantes indios, y los domingos a las 3 de la tarde hay un desfile de senegaleses que pasan tocando tambores y cantando.

Desde el ático mágico se ve la diversidad del barrio que te traslada a cualquier calle de Bombay, Dakar, Argel o Tánger. Y la creatividad expresándose de mil maneras en paredes, insólitas tiendas y mobiliario urbano, como las acciones de Urban Knitting (tejer en la ciudad) de almas cuidadosas que después de años todavía siguen cubriendo los bolardos de labores de punto y ganchillo.

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De Madrid al Cielo y es que el Cielo se cuela en Madrid en cualquier lugar inesperado si los ojos de tus ojos están abiertos.

Si no puedes caminar por los tejados como un gato, no es necesario entrar por la teja, eres bienvenido a subir en ascensor como un turista convencional. Llama al timbre y te abrirán la puerta sus inquilinos y visitantes, con una sonrisa tranquila y una combinación irresistible de responsabilidad y libertad creativa, mientras se mantienen enfocados en quehaceres varios.

A veces llegas justo a tiempo para un no cumpleaños!

DO, el anfitrión, es un hombre atractivo, arrebatado, brillante, divertido, irónico, amoroso y marujo, con su orgullo de barrio y su pertenencia, que creció en el distrito madrileño de Villaverde…. Es un mago de la belleza y los detalles, con un don para facilitarte momentos exquisitos y que tiene la mejor colección de amistades que nadie podría imaginar.

Tiene una relación de amor odio con Temperatura, una amante que le trae por el camino de la desesperación, que le desafía constantemente y le lleva a buscar todo tipo de recursos para no sucumbir a sus extremos encantos. Él intenta por todos los medios que ella sea equilibrada, ella se resiste a complacerle.

Porque en este hogar han llenado la ausencia de Kronos, de forma clara y contundente, el frío y el calor.

Cuanto más difícil se pone Temperatura, más se entrega DO a los brazos de otra amante, Amazona, que le provee de toda suerte de artículos con los que va construyendo una barricada para defenderle de su rival.

Camisetas de lana de oveja Merina de Nueva Zelanda, sacos de briquetas, pellets y troncos para la estufa de leña, los mejores edredones de Dinamarca y excepcionales batamantas de Bravo Murillo no consiguen detener a Temperatura cuando con su indiferente frialdad perturba a DO, inmovilizado día y noche bajo una avalancha de encargos audiovisuales mientras lucha contra los settings de los softwares de edición de vídeo, que resultan ser una suerte caprichosa de orcos.

Y ante la anticipada llegada del verano, cuando Temperatura promete arremeter con toda su artillería que desvelará a Do durante los próximos tres meses, Amazona ha decorado la terraza para la ocasión, con la excusa del no cumpleaños, con un precioso césped artificial, nebulizadores de agua dispersos por varias esquinas y un ventilador-nebulizador del tamaño de las hélices de un TBM 900.

Los visitantes atraviesatejas tenemos la suerte de disfrutar las bondades del No Tiempo en nuestras visitas temporales sin padecer excesivamente las arremetidas de Temperatura.

Después de felicitar a DO, te encontrarás a SI sonriendo con entusiasmo y belleza.

SI es un pintor eternamente joven y procedente de alguna dimensión angelical que decidió venir a disfrutar de los placeres de esta tierra y que en su esplendorosa humildad hace sombra al más glamouroso y bohemio de los artistas del Montmartre parisino. Es tan perfecto que pareciera irreal y tan amoroso que lo convierte en tangible.  Siempre dispuesto a ofrecerme todo lo se me pueda antojar antes de que yo misma lo haya pensado: calcetines gordos si mis pies de princesa se quedan fríos y una batamanta si se me hace de noche escribiendo este post en la terraza, leche de avena para el café del desayuno, un agujero de más en la correa de unas sandalias nuevas, un ratón para el MacBookPro que DO me ha prestado, un plato de deliciosa fruta preparada en cualquier momento. Y el mejor de los abrazos siempre.

En la diminuta cocina americana está RE, un tenor radiante, bronceado y fortachón vestido con una camiseta de tirantes a rayas horizontales blancas y negras y una pajarita en el cuello, prepara una deliciosa piña colada en la última versión de la Thermomix, que se ha traído de su casa para la ocasión. Ante tus ojos atónitos te enseñará el libro de recetas que resulta ser un imán redondo de 2 cm. de diámetro que cabe en la palma de la mano. Al colocar el imán en la Thermomix aparecen las recetas en el display. Y después de usarlo puedes ponerlo en la nevera junto al resto de los imanes. Este hombre nos regala elaborados cócteles, hummus de remolacha y tartares de algas con una alegría de vivir fuera de lo común.

Difícil de describir con un par de adjetivos el desfile de seres humanos que comenzarás a encontrarte.

Cuando yo llego, pregunto con ansiedad: “¿¿¿Ha venido MI???” A lo que SOL me responde con una sonrisa graciosa: “Sí, está escondida resolviendo un problema de física”. Ante mi expresión de extrañeza a la par que “por otro lado tratándose de MI, no me sorprende”, me vuelve a repetir con retintín y una risa ligera: “Sí, de verdad, un problema de física”.

SOL es un locutor cuya preciosa voz de narrador recorre discretamente la terraza en forma de humo. SOL es un hombre guapo, responsable, padre dedicado, sensato y dulce, que en una barbacoa último modelo plancha con afán y generosidad un desfile de chorizos, secreto ibérico, calabacines, gambones y sardinas. Por suerte, una invitada de azules ojos esféricos muy atentamente le prepara canapés para que él también pueda comer mientras cocina.

Con gran sorpresa y alegría me encuentro a FA, que es mi hermano, y además de eso y sobre todo, un gran hombre. FA simplemente atiende con templanza a todas las necesidades que se les vayan presentando al anfitrión o a cualquiera de los invitados. Es capaz de improvisar un plano secuencia con una cámara profesional para que todos le enviemos un beso y un abrazo a LA que no ha venido porque su papá está muy enfermito, y en un abrir y cerrar de ojos, haberlo comprimido y exportado a whatsapp para mandárselo.

Hemos echado mucho de menos a LA…. LA es tan bonita. Su voz, su risa, sus entusiasmos su sensibilidad y su energía amorosa.

Entre unos grandes cactus y unas tejas, está RE sostenido, pura alegría, una mujer esplendorosa, contandonos que una vez tuvo 5 amantes simultáneamente y que paseaba aterrorizada por la calle de la mano con uno de ellos ante la posibilidad de encontrarse con cualquiera de los otros 4. Por respeto a su privacidad, no añadiré más descripción sobre su maravillosa persona. En esta ocasión la acompaña una amiga de nombre nahuatl y belleza azteca que confiere un brillo exótico al encuentro.

Y por fin aparece MI! Que alegría! Y le pregunto: “¿¿¿Pero cómo que estabas solucionando un problema de física???” “Era para una amiga que me ha pedido ayuda” me responde. MI no es física, pero tiene una inteligencia sobrenatural y fascinación por los tutoriales de YouTube, gracias a los cuales ha logrado resolver el problema.

Con toda mi humildad hablaré de MI y no sé si estaré a la altura a la hora de dar un par de pinceladas sobre su persona.

MI es una guionista que parece una hechicera celta recién llegada de Avalon, pero en realidad se ha escapado de Salamanca este fin de semana para colarse por la teja. Es una de las Special Guest Stars del Ático Kairós.

A MI le encantan, entre otras muchas cosas, foro Burbuja, la hiperbórea, juego de tronos, recoger la cocina, comprar en Tiger, sus sobrinos, el transgeneracional, la educación, el café soluble, el eneagrama…. y se sabe el eneatipo de todos los personajes de Star Wars!

MI tiene una mente más allá de la física cuántica. Últimamente se define a sí misma tierraplanista y le encanta Anatoli Fomenko y Black Hawk derribado. Hablamos sobre miles de temas metafísicos, políticos, cinematográficos, arquetípicos, biológicos. Cuando hablo con ella los ojos se me agrandan con fascinación infantil y se me quita cualquier estupidez que me pueda rondar. Me ayuda a liberar mi mente pues es posiblemente el ser más genuinamente libre que conozco.

En Ático Kairós soy invitada VIP. Y me avergüenza reconocer que ese trocito de cielo despierta a la princesa holgazana que hay en mí y que acaba por dar un golpe de estado sobre el resto de los personajes que me habitan, pues siempre consigo escaquearme de las tareas domésticas ante la disposición generosa de sus inquilinos que me dicen cosas como…: “Tú tranquila, quédate ahí escribiendo” o “Ni se te ocurra fregar los platos” o “Pero si a ti no te gusta recoger y a mí me encanta”. Yo insisto un poco y luego con gran regocijo me dejo querer y me expando en el sofá con algo de culpa que al arrullo de los vencejos se va desvaneciendo dulcemente.

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Después de un discreto y peculiar no cumpleaños, cuando ya todos se han marchado o dormido, DO y YO nos tumbamos sobre el césped artificial, recién instalado en la terraza, a mirar las estrellas escuchando una lista de Spotify mientras tratamos de ubicar la escapada a la exposición David Bowie Is de Barcelona en nuestros calendarios salteados de excursos.

Entonces experimento ese estado de gracia que caracteriza a los momentos de iluminación, en los que la mente se vacía y una dicha tranquila, sin pretensión ni arrogancia, sin drogas ni religiones, se nebuliza por toda la terraza y atomiza los poros de mi piel como Agua termal de Ávene.

Canción de hoy: “Beat A Drum”, R.E.M

 

The sun reflected in the back of my eye
I knocked my head against the sky

The dragonflies are busy buzzing me
Seahorses if we were in the sea

Halfway from coal, halfway to diamond.
My fall knocked a mean chip out of me.

I’m gathering as far as I can reach
We’re perched up on the precipice
And this is what I’ve seen

This is all I want it’s all I need
This is all I am it’s everything
This is all I want it’s all I need.

A Blue Jay hectors from the felled catalpa tree
Doctorate in science and a theologian’s
Dream

The dragonflies are trying to lecture me
Seahorses if we were in the sea

This is all I want it’s all I need
This is all I am it’s everything
This is all I want it’s all I need.

Beat a drum for me, like a butterfly wing
Tropical storm across the ocean

But don’t explain, I’m sure I’ll want to know.
But don’t forget, we’re just halfway from coal

This is all I want it’s all I need
This is all I am it’s everything
This is all I want it’s all I need.

El sol reflejado en la parte trasera de mi ojo
Golpeé mi cabeza contra el cielo
Las libélulas están ocupadas zumbándome
caballitos de mar si estuviéramos en el marA medio camino desde el carbón, a medio camino hacia el diamante
Mi caida golpeó una pobre astilla fuera de mi
Estoy encontrándome tan lejos como puedo alcanzar
Nos sentamos en un lo alto del precipicio
y esto es lo que he visto

Esto es todo lo que quiero , todo lo que necesito
Esto es todo lo que soy, lo es todo
Esto es todo lo que quiero , todo lo que necesito

Unas hectáreas de arrendajos azules del arbol talado Catalpa
Un doctorado en ciencia y el sueño de un teólogo
Las libélulas tratando de sermonearme
Caballitos de mar si estuviéramos en el mar

Pero esto es todo lo que quiero , todo lo que necesito
Esto es todo lo que soy, lo es todo
Esto es todo lo que quiero , todo lo que necesito

Golpea un tambor para mí
como el ala de una mariposa
como una tormenta tropical atravesando el océano

Pero no trates de explicarlo porque estoy seguro de que lo sabré
No olvides que que estamos justo a medio camino desde el carbón

Esto es todo lo que quiero , todo lo que necesito
Esto es todo lo que soy, lo es todo
Esto es todo lo que quiero , todo lo que necesito