Alumbramiento

Alumbramiento bajo árbol

Del parto a las estrellas: física de la maternidad, astrofísica y ciencia ficción

 

Puede que el dolor del parto te haga “ver las estrellas”. También puede suceder que el efecto de la anestesia epidural en combinación con un cóctel de oxitocina y endorfinas en forma de lluvia de perseidas sobre una sensibilidad particular te haga ver flanes, como le ocurrió a una amiga mía. Sí, después de gritar a todo el equipo médico pidiéndo desesperadamente la epidural, mientras daba a luz empezó a ver flanes volando.

O como otra querida amiga me dijo cuando yo le contaba en mi embarazo que quería un parto natural sin anestesia: “Tú verás lo que haces, pero te digo, cuando me pusieron la epidural, yo vi el cielo” (Y así fue).

Puede que dar a luz sea una experiencia de iluminación inesperada, como me sucedió a mí (El infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora),  no me importa que sus raíces estén en la química del cuerpo o en la trascendencia del alma, para mí ambas son una misma cosa.

La conexión entre el alumbramiento y las estrellas es obvia y el universo es elegante.  Y hacer elegante esta indagación es un trabajo de parto. Quizás debería renunciar a ser elegante al escribir este artículo, puesto que parir no lo es desde la estética que hoy impera. Es más bien brutal. Pero chicos, no os desmayéis y seguid leyendo, que voy a hablar más de astronomía que de romper aguas o de cortar la supercuerda del cordón umbilical o de extraer la placenta (disculpadme, pero vosotros sabéis perfectamente que tendéis a marearos).

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Excurso: siempre me ha resultado fascinante que la mayoría de los hombres que conozco se desmayan en los análisis de sangre y son pusilánimes para las pruebas médicas, cuando biológicamente están diseñados para cazar y defender el territorio sangre mediante.

Igualmente me resulta increíble que las mujeres poseamos la fuerza salvaje de parir sangre mediante o seamos capaces de cualquier cosa si nuestro hijo está en peligro, y sin embargo nos volvemos pusilánimes ante los médicos, y cediendo nuestro poder y nuestra libertad al someternos socialmente.

Es como si ambos perdiéramos nuestros poderes inherentes cuando nos descontextualizamos. Como Spiderman sin su traje se vuelve un Peter Parker torpe y sin poderes. Absolutamente adorable, también hay que reconocer. Porque en nuestra vulnerabilidad resplandece también nuestra belleza.

Así, en el transcurso de unos 100 años muchos hombres han pasando de las barricadas a los paritorios, han empezado a asistir a los cursos de preparación al parto, a cambiar pañales, a despiojar, a cocinar y a pasear el boogaboo (con el bebé dentro por supuesto).

Al mismo tiempo muchas mujeres nos hemos puesto a expresarnos y a crear de mil maneras, y a viajar y a liderar y a buscar nuestra libertad como si no hubiera un mañana.

Al explorar nuevos territorios no frecuentados por nuestras tendencias biológicas y condicionamientos culturales nos estamos pasando la antorcha.

Alumbramiento es la acción y efecto de alumbrar, del latín illumināre:

1.  Dar luz y claridad a algo o a alguien.

2.  Poner luz o luces en un lugar.

3.  Acompañar con luz a alguien.

5. Parir o dar a luz a un hijo.

Buscando fotografías sobre alumbramientos encontré estos oleos de Amanda Greavette, una pintora canadiense nacida en 1981. Aquí puedes ver su hermosa y particular galería de nacimientos.

Amanda Greavette Galería de Nacimientos

Alumbramiento. Me gusta mucho esta palabra y la relación entre luz y parto, nacimiento y creación. Por eso la he elegido para este Post Parto, que lejos de lo que su nombre indica, todavía no ha sido, sino que está siendo, un parto largo y complicado, nada fluido, por cierto. Cuando la inspiración no llega, la voluntad y el deseo se quedan solos atendiendo el chiringuito.

El proceso del parto es la entrega a la inteligencia primordial que late en nuestros movimientos. Y el bebé en la plena oscuridad del vientre de su madre es guiado por esa pulsación que acontece en el útero, mientras la madre se entrega en la oscuridad del dolor y el temor, a luz que el dolor también oculta, a la luz escondida de la promesa, a la luz olvidada de sus ancestros. Así una madre es La que ilumina.

Dar a luz es un estallido brutal que puede ir seguido de una dicha transparente o de la extenuación del cuerpo, o del desmayo o del desconcierto o de una ternura dolorosa seguida de hasta el infinito y más allá… y no podemos saber si a Dios el Big Bang le dolió tanto como le duele el parto a una mamífera, o si, como suele suceder, el dolor se le ha olvidado.

No puedo hablar mucho sobre atravesar el dolor en el parto porque en medio de las contracciones la posibilidad de una epidural en dosis bajas me sedujo y a ella me entregué. Siento que si tuviera que volver a parir, me gustaría atravesar el dolor y la totalidad de la experiencia tal cual es, para conocerla.

Si quieres investigar sobre el sentido que tiene el dolor en el parto, aquí tienes un libro escrito por la comadrona italiana Verena Schmid que me recomendó una amiga y que le ayudó a parir las dos veces sin anestesia en unos partos largos y extremos.

El dolor del parto

Como los bebés, algún día surgieron la luz y la creación y me apasiona explorar de dónde. Me fascina que la nada se convierta en infinito, el vacío en plenitud y que en el universo haya galaxias y también un montón de materia oscura.

Como a muchos, los Jedis dejaron una huella imborrable en mí: me maravillan el lado luminoso y el lado oscuro de la fuerza, su danza y su alternacia.

Hoy estamos cruzando el equinoccio (del latín aequinoctium, “noche igual”), cuando el día tiene una duración igual a la de la noche en todos los lugares de la Tierra. Ocurre dos veces por año. Es un dos. Es dual. Y marca el inicio de la primavera y del otoño, del nacer y del morir.

En el equinocio la luz y la oscuridad se hallan en equilibrio.

Hace un año elegí esta fecha para dar a luz a mi tercera hija, que es multilliza, puesto que es 1 y 21 al mismo tiempo, mi 21 Taras. Y celebro el nacimiento de este blog escribiendo sobre alumbramientos.

Mi primer hijo es un niño y es humano, un hijo propiamente dicho que cumplió 10 años hace 3 días; fue concebido con facilidad y prontitud, la gestación fue un tsunami emocional, y el parto fácil y rápido.

Mi segunda hija es una creación, material y espiritual, física y metafísica, que nació en la forma de una escuela de yoga y cumplirá 9 años el 9 del 9. Requirió años hasta concebirse, y el embarazo y el parto fueron increíblemente fáciles y placenteros. Sin embargo la recuperación del parto ha durado años.

Mi tercera hija es virtual, es esta plataforma luminosa dónde escribo. Tardó unos meses en concebirse y gestarse, y el parto fue a toda velocidad.

Como me dijo una madre de tres, el tercero ya va solo. Y así es, porque el primero y el segundo me ocupan todo el tiempo. Confío en la supervivencia de mi criatura más pequeña gracias a sus poderes divinos.

Aunque apenas puedo atender a mi tercera hija sueño sin embargo con gestar y parir más retoños, será porque los Jedis vivieron en la casa de “Con ocho basta”. Quisiera dar a luz varios libros, un duo o trío o cuarteto musical y un hogar en una tierra bonita donde echar raíces. Y entre mis futuros autoempleos deseados están diseñadora de perfumes y maestra de ceremonias para alumbrar aromas y discursos. Me gustar concebir, me gusta gestar, me gusta dar a luz. Me gustar crear mundos. Pero el proceso de creación se despliega a través de muchos momentos de oscuridad, así como oscuro es el canal del parto para el bebé en el proceso de nacer.

En la cosmología tántrica, todo el universo se percibe como creado, penetrado y sostenido por dos fuerzas fundamentales, que están permanentemente en una unión perfecta e indestructible, formando el principio absoluto Shiva-Shakti.

La tradición ha asociado a estos principios una forma, respectivamente la de una deidad masculina y la de una femenina. Desde un punto de vista metafísico, la pareja divina Shiva-Shakti corresponde a dos aspectos esenciales del Uno: el principio masculino, que representa el aspecto permanente de Dios, y el principio femenino, que representa su energía, la fuerza que actúa en el mundo manifestado, el acto de creación y la creación misma.

Como escribió Blaise Pascal:

Contemple el hombre, pues, la naturaleza entera en su elevada y plena majestad (…) Contemple esta resplandeciente luz colocada como una lámpara eterna para alumbrar el universo, que la Tierra le parezca como un punto rodeado por la vasta órbita que este astro describe y que se asombre de que esta vasta órbita es a su vez  una fina punta respecto de la que abrazan los astros que ruedan por el firmamento. Pero si nuestra vista se detiene aquí, que la imaginación vaya más allá; antes se cansará ella de concebir que la naturaleza de suministrar.

Nosotros somos hijos de la creación y a la vez creadores, y las creaciones nos resuenan como propias, ya sean niños, canciones o películas, sentimos un vínculo profundo con lo creado.

En cierto sentido, todos los niños son hijos nuestros. Cuando nace un bebé, es como si fuera nuestro y es como si nacieran todos los niños. Cuando muere un niño es como si  muriera el nuestro, como si murieran todos los niños. Y es que todos somos hermanos, hijos de las estrellas según las palabras de la astrónoma chilena, María Teresa Ruiz, Premio de la UNESCO mujeres en Ciencia en 2017:

MariaTeresaRuizyniños

De verdad somos todos hermanos, soñamos las mismas cosas, estamos hechos del mismo material y tenemos los mismos parientes ancestrales, las mismas estrellas que fabricaron los átomos de los cuales estamos hechos. Cualquier átomo de nuestro cuerpo tiene miles de millones de años. Los átomos de hidrógeno de mis lágrimas los fabricó el big bang. Y los átomos de calcio en mis huesos, el óxigeno en mi sangre y todos los elementos que forman parte de mí, todos, fueron fabricados por las estrellas. Somos sus hijos, hijos de las estrellas.

https://www.amazon.es/Hijos-las-estrellas-maravilloso-recorrido/dp/8499927742

 

Este mismo mes de marzo se publica la detección de la formación de las primeras estrellas después de una Edad Oscura del Universo. Tienes todo el reportaje aquí: Así se hizo la luz en el universo tras 180 millones de años de oscuridad. y en el siguiente vídeo subtitulado está resumido en poca más de 1 minuto. Es fascinante.

 

 

Esta pulsación entre luz y oscuridad, inhalación y exhalación, sístole y diástole es la expresión física de lo que en filosofía tántrica se llama Spanda, término sánscrito que designa la vibración primordial del Universo y de nuestro ser, su continua pulsación creativa.

Catherine Heymans, astrofísica de la Universidad de Edimburgo, y especialista en materia oscura, nos desvela los recientes descubrimientos sobre los componentes oscuros del universo en el siguiente artículo:

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“El lado oscuro del Universo”

“Aunque las galaxias permanecerán unidas, porque la gravedad es demasiado fuerte, las estrellas agotarán su combustible y se apagarán lentamente y todo terminará en una nada fría y oscura”

 

“Por un azar que no busco comprender” hace hoy exactamente 5 años, el telescopio Planck proporciona la imagen más precisa hasta la fecha del eco del gran estallido que dio origen al cosmos, que la Agencia Espacial Europea presentaba como la imagen del universo recién nacido:

Planck_CMB

 

Y siguiendo con la conexión de fechas, interdependencia de los fenómenos o entrelazamiento cuántico, me encuentro que en el día de mi cumpleaños se publica la noticia de la muerte de Vera Rubin, la astrónoma que aportó la primera prueba de materia oscura:

“Yo observé que las galaxias giraban de una manera totalmente inesperada según las leyes de Newton y Kepler. Esto se interpretó como la primera evidencia de que la materia oscura existía y continúa siendo la hipótesis más factible, pero también podría ser que arrastráramos un error fundamental en las ecuaciones que utilizamos para describir el movimiento de los cuerpos celestes”

 

Vera RubinVera Rubin, astrónoma estadounidense (1928-2016)

Aquí tienes un bonito artículo sobre ella.

Esa coherencia secreta y misteriosa que, según la poeta colombiana Adriana Hoyos, se oculta detrás de la creación de un poema, es la misma que subyace este escrito. Porque cuando hace unos días quise escribir un post por el primer año de vida de este blog no tenía nada, sólo el final de un invierno y el principio de una creación. Y nunca pensé que el parto me iba a llevar de viaje por estrellas y planetas, mis amados cuerpos celestes.

El parto de este post o post-parto ha sido largo muy largo, y oscuro, y poco elegante. Un montón de kleenex usados y arrugados se apelotonan alrededor del Air de mi MacBook en forma de galaxia en espiral porque este largo invierno de nuestro descontento ha hecho estragos en mis defensas. Este alumbramiento, lejos de llevarme por el atajo de un agujero de gusano, se ha convertido en un viaje a través de un agujero negro del cual estoy pudiendo salir gracias al comportamiento extravagante de las partículas subatómicas.

Nunca imaginé que mi devoción por la astrología se convertiría en amor a la astronomía, ni que mi fascinación por la metafísica se convertiría en amor verdadero a la física. Y de la física hacia mí, por lo que parece querer decirme el virus de la influenza que me orbita, pequeño escombro del microcosmos.

Porque al final todo es lo mismo y nunca ha estado separado. Luz, oscuridad, sueño, despertar.

Y para terminar, una entrañable masterclass de 7 minutos de la astrónoma María Teresa Ruiz, sobre nuestros ancestros estelares. Y un timelapse de 11 minutos de todo el universo desde su nacimiento hasta ahora, que ilustra los pensamientos de Pascal. En la grandeza de nuestro microcosmos somo pequeños y recientes inquilinos de nuestro universo.

Feliz Primavera!

 

 

 

 

 

 

45 cerebros y Un corazón

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45 cerebros y un corazón

Entra… puedes escuchar este post en el siguiente audio, o leerlo y recorrer sus enlaces, puertas a más historias. Duración: 13 minutos.

Rondando el corazón, lo encontré. He atisbado el corazón original, el que lo contiene todo… Me ha susurrado de forma inesperada “Tú que vienes a rondarme, amárrate a mí” y me ha abierto la puerta a su geografía. Mi alma exploradora me pide comenzar un trazado de su mapa, esa cartografía del corazón que me ha llamado siempre.

El corazón tiene infinitas puertas, y se puede acceder a él por cualquiera de ellas: por la puerta principal o por la de servicio, por la más recóndita o por la del letrero luminoso, por una caprichosa o por otra procedente, por la más convencional o por la más atrevida, por una dolorosa o por una placentera, y muchas veces por la más imprevisible…

Cuando escuchas la palabra corazón ¿qué piensas que es?

Indagando la etimología de la palabra corazón, la mejor me la he encontrado en un fabuloso artículo de la Revista Española de Cardiología  del que extraigo lo que buscaba, y que me regresa al sánscrito:

La palabra que designa al corazón en sánscrito es hrid1. Según el médico y poeta chileno Hernán Baeza, esta palabra significa «saltador» y hace referencia a los saltos que da el corazón en el pecho en respuesta a los esfuerzos y a las emociones. En la tradición hindú se representa gráficamente el centro de energía (chakra) del corazón como un ciervo en actitud de saltar.

Al parecer, una variante de la palabra hrid, que los griegos pronunciarían krid, más tarde kirdía, dio lugar al término griego καρδια (cardia) y al latino cor1. Cuando el latín vulgar evolucionó hacia las diferentes lenguas romances, casi todas ellas denominaron al corazón con esta última palabra o con sus derivados. Así, los valencianos, catalanes y baleares dicen cor, los franceses, coeur, y los italianos, cuore. Éste es el origen también del gallego corazón y del portugués coração.  En esperanto, corazón se dice koro. De cor viene también la palabra inglesa core, que significa la parte central, esencial, de cualquier cosa.

Podría pensarse que las palabras con las que se designa al corazón en las lenguas germánicas tienen un origen muy distinto. Sin embargo, no es así. La similitud con el sánscrito hrid es evidente en el antiguo godo hairtó1, el alemán Herz, el neerlandés hart, el inglés heart y las lenguas escandinavas (hjerte en danés y en noruego, hjärta en sueco y hjarta en islandés).

Maravilloso.

Dicen que el pensamiento y el sentimiento crean la realidad. Seguir el hilo desde el pensamiento hasta la realidad es un viaje sutil que te transporta a otra dimensión, sin dejar de estar en esta. Más bien te lleva a lograr habitar esta, plenamente.

En mis clases tantas veces repito que el momento presente es La Puerta, que me acabé colando por ella, como Alicia se cae en el agujero del árbol.

En mi caso esta experiencia carece de fuegos artificiales, formas caleidoscópicas, mandalas de colores girando en la mente o delirios espirituales. Es un brillo delicado. Lo que en inglés llaman Spark. Es más parecido a la brisa de verano al atardecer, junto al mar, cuando un suave sentimiento cálido, profundo y reconfortante te llena inesperadamente de una dicha tranquila y verdadera. Es incluso más sutil, es transparente. Y su transparencia te lleva por caminos sorprendentes.

Esta semana en las clases proponía que nos quedáramos en el sentir, no en el pensar; que diéramos al sentir una oportunidad, puesto que ya estamos todo el día pensándolo todo. Y puesto que, como me dijo un sabio amigo, el sentir es anterior al pensar.

Cada vez más a menudo me detengo a sentir cada cosa y a sostener la emoción, y a sentir y a observar y a vivir la experiencia del momento presente tal y como se despliega a cada instante. Aunque requiere cierto coraje (coraje viene de corazón) sostener una tristeza, una soledad, una ira, un sentimiento de abandono, un miedo o una culpa,  después de que te pasan a través estas emociones, llegas a una preciosa sensación de parar el tiempo.

Un día de esta semana, me encontraba con mi socio dando una clase particular de yoga a una persona con lesiones en la columna vertebral que le producen tanto dolor, que le han implantado un estimulador medular. En medio de la clase tuve una experiencia que me ha ocurrido muchas veces, pero esta vez la sentí diferente en el corazón.

Más allá de la empatía que siento por todos los seres humanos, emergió un profundo sentimiento de amor, un amor absoluto y matizado, amor por el momento en sí, por lo que sucedía y por todo lo que incluía, amor al llegarme el recuerdo de ciertas personas. Y en medio de ese sentimiento de amor sentí mi corazón hueco, vacío. No vacío con la connotación negativa que solemos dar a esta palabra. Era hueco, infinito, real y concreto al mismo tiempo. Y yo me sentía totalmente presente.

A la noche siguiente, el corazón me tenía reservada una preciosa revelación.

Vivo en el corazón de la península, que es grande y tiene muchas puertas. Lavapiés es una de ellas. En el Teatro del Arte tenía lugar un concierto del programa Voces femeninas que organiza Son Estrella Galicia.

Era una fría noche de primavera, y para entrar en el teatro había que atravesar un patio interior por donde circulaba un viento helado. El viento siempre anuncia: puedes abrir las puertas del corazón o cerrarlas de un portazo.

En el interior de la sala, a oscuras, María Arnal y Marcel Bagés nos presentaban su álbum 45 cerebros y 1 corazón (en este link puedes escucharlo).

Sus latidos me llevaron al corazón de mi linaje paterno, Burgos, donde en agosto del año pasado se descubrió una fosa común de asesinados por las fuerzas franquistas en 1936. Lo más impactante es que en dicha fosa se conservaron, intactos, 45 cerebros y un corazón.

A María Arnal i Marcel Bagés esta noticia les impresionó tanto que decidieron titular así su disco de debut, y explorar tan excepcionales caminos.

Sobre el Camino de Santiago, en la Pedraja, se preservaron los cerebros y el corazón. La explicación científica de su conservación es que la fosa fue cavada en un terreno arcilloso, impermeable y extremadamente ácido. Y aquel verano de 1936 fue frío y lluvioso. “La zanja era una piscina. Los cadáveres tenían un tiro en la nuca, así que el agua entró en los cráneos. Y el agua no permite el crecimiento de los microbios que provocan la putrefacción. Los cerebros, con grasa, se saponificaron, se transformaron en jabón”

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El descubrimiento me impacta y me duele hasta lo concreto. Sólo escuchar “45 cerebros y 1 corazón”, tanto la historia, como la música, como la voz, es un viaje al pasado, al presente, al futuro, un disparo en el reino eterno del corazón.

Una de las palabras que uso a menudo para definir el corazón es intacto.

Cuando hablamos de corazón en la filosofía del yoga, hablamos del corazón espiritual, de hrdaya. Ese corazón abarca, contiene y ES todo lo que existe: la lealtad y la traición, la muerte y la vida, el encuentro y el desencuentro, la mentira y la verdad, el deseo y el desamparo, la oscuridad y la luz…

Cuando sientes el corazón hueco, puedes sostener todo lo que ocurre, respirando en calma, y permanecer intacto.

Los Upanishads son libros sagrados de la filosofía del Yoga escritos a partir del s. VI a. C. El Chandogya Upanishad (III,14,3) contiene un bellísimo texto que dice:

“Es el espíritu que habita en mi­ corazón, más pequeño que un grano de arroz o que un grano de cebada, (..) Es el espíritu que habita en mi corazón, más grande que la tierra, más grande que el firmamento, más grande que los mismos cielos, más grande que todos estos mundos. 

Él contiene todas las obras y deseos, todos los perfumes y todos los sabores. Él envuelve el universo entero y ama todo en silencio. Es el espíritu que habita en mi corazón”.

La Voz y el Canto de María Arnal y la Guitarra y el Sonido de Marcel Bagés (para los cuales prefiero no usar adjetivos, y que los escuches transparentes como son) hacen que el corazón despierte.  Una extraordinaria revelación que quiero compartir contigo.

Los vídeos no alcanzan el impacto de su directo, pero te acercan a conocerles. Te invito a verles y escucharles. Tres excepcionales canciones, poemas, con su traducción a continuación…

En la periferia brillante
de una galaxia mediana,
en medio de un mar oscuro
donde flota nuestro mundo

tú, que vienes a rondarme
como los nueve planetas,
parece que cuando bailas
llueven miles de cometas

Tú que vienes a rondarme
amárrate a mí
Tú que vienes a rondarme
arrímate aquí

magia negra entre tus manos
mil caballos desbocados
corren con el morro en llamas
el fuego canta y tú bailas

lamen lunas desorbitadas
las mareas mareadas
así me sigues al trote
y de cabeza al galope:

magia negra entre mis formas
suben hormigas, se enraman
romeros de sierras altas
fresco el aire que me canta

se han abierto las ventanas
beben cientos de gargantas
mientras alzas con la mano
el vino que todo sana

Tú que vienes a rondarme
amárrate a mí
Tú que vienes a rondarme
arrímate aquí

En los aposentos del universo
estás tú que me esperas,
mi piel se llena de chispas
que saben a flores y a lenguas

magia negra entre tus manos
altos jazmines se enzarzan
amarran nuestras caderas
vuelan hacia las esferas

fuentes de estrellas antiguas
santiguan nuestros jaleos
arden en llamas azules
todas las voces del universo
con nosotros

río de ti rayo de mí
no siento ninguna pena
rayo de ti río de mí
esta es nuestra verbena

Tú que vienes a rondarme
amárrate a mí
Tú que vienes a rondarme
arrímate aquí

en la periferia brillante
de una galaxia mediana
en medio de un mar oscuro
donde nada nuestro
diminuto mundo nuestro
diminuto
mundo

Lletra – Maria Arnal
Música – Maria Arnal i Marcel Bagés
Electrònica – Grey Filastine
Producció – David Soler
Realització: Marc Sempere i Albert Lloreta 
Direcció d’art: Erkuden Fernández

Poema de Vicent Andrés Estellés y melodía de Héctor Arnau Salvador.
No he desitjat mai cap cos com el teu.
Mai no he sentit un desig com aquest.
Mai no el podré satisfer -és ben cert.
Però no en puc desistir, oblidar-te.
És el desig de la teua nuesa.
És el desig del teu cos vora el meu.
Un fosc desig, vagament, de fer dany.
O bé el desig simplement impossible.
Torne al començ, ple de pena i de fúria:
no he desitjat mai cap cos com el teu.
L’odi, també; perquè és odi, també.
No vull seguir. A mamar, tots els versos!

No he deseado nunca ningún cuerpo como el tuyo.
Nunca he sentido un deseo como este.
Nunca podré satisfacer -es cierto.
Pero no puedo desistir, olvidarte.
Es el deseo de tu desnudez.
Es el deseo de tu cuerpo junto al mío.
Un oscuro deseo, vagamente, de hacer daño.
O bien el deseo simplemente imposible.
Vuelta al comienzo, lleno de pena y de furia:
no he deseado nunca ningún cuerpo como el tuyo.
El odio, también; porque es odio, también.
No quiero seguir. A mamar, todos los versos!

Voz: Maria Arnal Dimas
Guitarra: Marcel Bagés

A la vida
Quin plor més gran que duc
a dins del meu poc cos.
Quin raig de foc que sent
A dintre d’ell.Que fort que bufa el vent
aquesta nit suau.
Quines coses més estranyes
Que passen prop de mi.¿Què passa ací on sóc,
que tinc regust de res?
Vaig i anem passant,
anem i vaig passant.
Vaig i anem compartint
sense cap novetat,
poc a poc els minuts.

Poc a poquet l’hivern.
Tots passant un camí
Havent-te’n tants i tants,
i tantes coses més
que neixen cada instant.
Ah!, la vida…

Encara espere tant de tu,
Que esperant mor amb tu.

Mil trencaments de viure,
mils i mils d’enemics.
Tot contra tota vida.
Cops amagats.

Muntanyes de paranys.
Enganys i més enganys.
Paraules sense lletra.
Imatges sense vida.
I un arma prop la mà,
Pel que passe demà.

Espere tant i tant de tu,
que no mato el meu cos.
Segueixo amb tots.

Un pensament però,
per aquells que estaran
junts a tots i tots junts…
Per aquells que ara estan
tant lluny però tant a prop,
tant a dins de nosaltres.

Aquells que fan possible
l’esperança de viure,
morint a cada instant.

Un dia qualsevol
serà la vida i tots!
serà la vida i tots!

Per tant i tantes coses més,
seguim. Us esperem!

Cante a la vida plena,
des de la vida buida.
Tanque els ulls, baixe el cap.

La sang em puja al cap.
I el cor em diu que sí.
El cervell diu que sí.
I tot en mi és un sí.
Que mai no acabarà.
Canto la vida sí.

A la vida

(Ovidi Montllor)

Qué llanto mayor que llevo
dentro de mi poco cuerpo.
Qué rayo de fuego que siente
Dentro de él.
Que fuerte que sopla el viento
esta noche suave.Qué cosas más extrañas
Que pasan cerca de mí.

¿Qué pasa aquí donde estoy,
que tengo sabor de nada?
Voy y vamos pasando,
vamos y voy pasando.
Voy y vamos compartiendo
sin ninguna novedad,
poco a poco los minutos.

Poco a poco el invierno.
Todos pasando un camino
Habiéndose tantos y tantos,
y tantas cosas más
que nacen cada instante.
Ah !, la vida …

Aunque espero tanto de ti,
Que esperando muero contigo.

Mil roturas de vivir,
miles y miles de enemigos.
Todo contra toda vida.
Golpes escondidos.
Montañas de trampas.
Engaños y más engaños.

Palabras sin letra.
Imágenes sin vida.
Y un arma cerca la mano,
Por que pase mañana.

Espero tanto y tanto de ti,
que no mato mi cuerpo.
Sigo con todos.

Un pensamiento pero,
por aquellos que estarán
juntos todos y todos juntos …
Para aquellos que ahora están
tan lejos pero tan cerca,
tanto dentro de nosotros.

Aquellos que hacen posible
la esperanza de vivir,
muriendo a cada instante.

Un día cualquiera
será la vida y todos!
será la vida y todos!

Por lo tanto y tantas cosas más,
seguimos. Os esperamos!

Canto a la vida plena,
desde la vida vacía.
Cierro los ojos, bajo la cabeza.
La sangre me sube a la cabeza.

Y el corazón me dice que sí.
El cerebro dice que sí.
Y todo en mí es un sí.
Que nunca acabará.
Canto la vida sí.